A propósito de las extravagantes construcciones que están siendo finalizadas en momentos de una profunda crisis financiera mundial, merece la pena señalar la responsabilidad de los hacedores arquitectónicos que siguen ejecutando estos desaciertos, de escala monumental; alrededor del planeta.
Ejemplos como la vulgarmente ostentosa vivienda “Antilla”, del Magnate Hindú Muskesh Ambani en Mumbai- India (responsabilidad de (Perkins + Will and Hirsch Bedner Associates), el recién inaugurado Hotel Marina Bay en Singapur (Architect Moshe Safdie), o el micro Big-Bang urbano de Dubái; solo representan la efectista validez que parece estar marcando la pauta de la arquitectura contemporánea internacional, donde el “MAS ES MEJOR”.
Aun cuando el carácter: técnico, estético y protagónico de la arquitectura; parece afianzarse sobre su naturaleza originaria: particular, subjetiva y adaptativa. El estruendo generado por la magnificación de todas estas cualidades, continúa atentando peligrosamente contra su directriz más importante; la racionalidad.
Cuestionemos entonces este surtido de edificaciones cargadas de banales formulas y conceptualizaciones de moda, que son difundidos hasta la saciedad en los múltiples espacios mediáticos de nuestra realidad contemporánea. Contaminado las aspiraciones de millones de profesionales y clientes que anhelan tener su pequeña Atilla o su mini Marina Bay. Imágenes que se han encargado de distorsionar los valores de una arquitectura original, hermosa, valida, racional y sostenible.
Una arquitectura que baje de sus hombros la enorme responsabilidad de construir iconos urbanos memorables sobre cada parcela disponible.



Todo es subjetivo y objetable, me parece que algunos arquitectos contemporáneos están buscando esa fuente minimalista donde todo luce estéticamente tranquilo sin pensar en lo que esencialmente se busca y es también la funcionalidad.
Entiendo entonces que esos arquitectos son como los cirujanos plásticos que se prestan a operar a Joan River y las otras celebridades, pero en un nivel donde el daños es incluso ecológico.
Muy interesante!
Abrazos!